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Tener plantas grandes ¿Es siempre lo mejor?

septiembre 17, 2020

En otros ámbitos es debatible, pero en lo relacionado al cannabis, más grande no siempre significa mejor. Es cierto que cuando son grandes las plantas de cannabis lucen geniales. Tambien nos sorprende ver una planta partiendo de una semilla hasta alcanzar el tamaño de un árbol en cuestion de meses, siempre que hablemos de una buena temporada.

Pero cuando hablamos del rendimiento en general, haciendo referencia al secado, el sabor y la calidad del cultivo, no pienses que el tamaño es todo. Hay razones de peso por las que el cultivo de plantas más pequeñas es en muchos casos una mejor decisión.

El típico vecino curioso

Tus vecinos pueden llegar a oler las plantas desde el otro lado del cerco, sin importar el tamaño. Aunque puedes optar por cultivar plantas más pequeñas evitando que sean vistas más fácilmente.
El punto es que si sospechas que alguien pueda denunciarte, lo mejor es no tener plantas totalmente a la vista creciendo por encima de los muros y vallas. Por otro lado, hay muchos que van a querer robarte la cosecha si se lo dejas fácil.

Son más fáciles de cuidar

El mejor método para controlar las plagas comienza por hacer una revisión periódica de tus plantas. Cuando son pequeñas, es fácil recorrer cada hoja y brote sin resultar cansador. Pero se complica cuando necesitas una escalera para hacer lo mismo. Si tienes plantas gigantes, lógicamente te tomará mucho más tiempo realizar esta tarea al detalle, al punto de hasta desees saltarte esta tarea por varios días y abriendo la posibilidad de que las plagas se puedan salir de control.

Los cogollos chicos son más fáciles de secar

Sabemos que los cogollos de gran tamaño lucen geniales, pero pueden resultar un dolor de cabeza cuando intentas secarlos correctamente. Una buena cosecha depende de un secado uniforme de los cogollos, de afuera hacia adentro y de adentro hacia afuera. En cogollos con un tamaño manejable esto resulta más sencillo de conseguir. Al estar secos en el exterior, con solo dejarlos unos días en un recipiente es suficiente para absorver la humedad restante.

Cuando hablamos de cogollos grandes es más complicado lograr un secado efectivo. Aunque se vean secos por fuera, es posible que aún conserven bastante humedad por dentro. Esto implica que la tarea de secado y curado es algo que tomará más tiempo y dedicación para no terminar con problemas de moho.

El sabor será mejor

Este último punto servirá probablemente para convencerte, si aún no lo estas. Piensa que la finalidad de una planta durante su vida es reproducirse. Si la planta se encuentra en una situación de estrés, es probable que priorize la reproducción y deje de lado otras tareas secundarias como desarrollar su follaje. Es probable que hayas escuchado sobre el delicioso saber de las uvas o tomates cultivados en seco. Aunque la cosecha pueda ser menor en volúmen, el sabor es inmejorable, y esto es debido a que las plantas al estar bajo una situación de estrés, vierten todo lo que tienen en sus frutos, flores o semillas.

Relacionando esto con el cannabis, obtenemos como resultado cogollos más pegajosos, más abundantes en cannabinoides y terpenos.
Por otra parte, si estas interesado en ser menos agresivo con el medio ambiente y cuidar tu bolsillo, el cultivo de plantas pequeñas es algo que cobra sentido. Podrás ahorrar en fertilizantes y suplementos al descartar la idea errónea de que teniendo plantas más grandes obtendrás mejor sabor. Harás algo más simple y con menos inversión, que impacte menos en tu economía y en el medio ambiente.

Eso si, esta sugerencia es independiente del tamaño. Cuando cultives en exterior, asegurate de contar con una buena superficie de cultivo, rica en abono o compost. Con esto tendrás una buena base para ver tus plantas crecer sanas durante la temporada de cultivo, sin descuidar los cuidados frecuentes ni tampoco alimentandolas excesivamente.